Se trataba de un primer contacto con esta modalidad de Roberto Montiél. Era una primera prueba, tanto del equipo como de las sensaciones que se sienten, totalmente distintas a las de un vuelo normal.
La cámara, orientable en las cuatro direcciones, colocada en un soporte ajustable al modelo. Un Alpina de 4 metros.

La cámara, vista por debajo con las lipos de alimentación.

Ya montada en el velero.

Rafa es el que en un primer momento con las gafas va a hacer de testigo, por si la señal de video tiene algún problema, mientras Roberto vuela normalmente con el velero.

Como era la primera vez que se probaba todo el invento, todo se hizo con las máximas precauciones.
Gerardo lanza el velero:

Y Rafa va reportando la calidad de la imagen

De momento todo va perfecto, la señal de video es correcta.

Se cambian las gafas, ahora es Roberto quién esta volando el velero solo viendo la imagen de la cámara. Y Rafa hace de “lazarillo”.



He de decir que la prueba se realizó sin ninguna otra ayuda más que la visual, el sistema no iba provisto de GPS, ni altímetro, ni de indicador de dirección. El velero siempre estuvo a la vista.
Las pruebas resultaron satisfactorias.
Yo tuve la oportunidad de ponerme las gafas mientras Roberto volaba el velero. Y ciertamente la visión era muy buena. No sé si con un Easy-Star, las condiciones serán distintas, pero con un Alpina y con las referencias que me daba la cámara, yo no me atrevería a volar con un Alpina en FPV.
Cuando el piloto se quitaba las gafas, no tenía ni idea de donde estaba el modelo, gracias a que el “lazarillo” no lo había perdido de vista ni un momento, y era quien le indicaba la posición.
¡Prueba superada! Se recoge el invento y…..¡A otra cosa mariposa!

Un saludo
Puente
